EL DILEMA DE CUMPLIR AÑOS EL 14 DE FEBRERO

EL DILEMA DE CUMPLIR AÑOS EL 14 DE FEBRERO 

Por Angelica Escobar

 

Cuenta mi madre que el día en que nací los médicos andaban brindando por el día del amor y que entre ellos apostaban si sería niño o niña.

Durante mis primeros años de infancia, las personas que sabían que ese día yo había nacido, me decían “Valentina” y comenzaban a cantarme el famoso corrido. 

Yo lloraba pues decía enojada “¡¡así no me llamo!!.

Ya cuando fui adolecente en los intercambios escolares, aprovechaban para darme mi regalo y abrazo de cumple… 

Y me decían “Hay!, que padre doble regalo” mientras yo solo veía un regalo, por supuesto.

Avanzando los años me fui acostumbrando a que si el 14 caía entre semana, era difícil festejarlo y aunque fuera en fin de semana cada uno de mis amigos y hermanos se iban al cine o a festejar con sus novias.

Tengo recuerdos NO tan lindos, como ver el pastel y atole volando hasta caer en la pared.

Pero otros si son lindos, como escuchar las mañanitas con un disco LP de Chayito Valdez que ponían en la consola de la casa a las 6 am. 

Y de comidas familiares por el día en las que no podían faltar camarones y mariscos, que es mi comida favorita.

Ya cuando vivía sola en mi depa, alguien a quien amo mucho me dijo: “Te prometo que tu próximo 14 de febrero no será igual, yo voy a estar contigo”.

En ese momento pensé que eran palabras al aire. Pero llego la noche de esa fecha y sonó el teléfono, escuche su voz que me dijo: “creo que estoy afuera de tu casa, pero no sé si ya me perdí… ¿Puedes salir para que te vea y sepa si ya llegué?”

Mi corazón comenzó a latir tan fuerte que sentí que se me saldría del pecho. Como pude, (porque me temblaban las piernas), me asomé y ahí estaba para cumplir su promesa y con su mochila al hombro. 

Entrando a la casa, sacó de su envoltura un pequeño pastelito de chocolate, le colocó un cerillo en lugar de vela para festejar mi cumpleaños y el AMOR.

Actualmente, y con ayuda de la mercadotecnia; todo febrero se identifica como el “mes del amor” y siendo honesta ya no me importa tanto que día cae o que día celebraré mi cumpleaños.

Mientras mi corazón lata y en mi memoria perduren los bellos recuerdos, doy gracias por tener toda una vida para festejar.



(Imágenes: internet)

Entradas más populares de este blog

MUJERES CRONISTAS DE AZCAPOTZALCO, CDMX (primera parte)

AZCAPOTZALCO DE LA "A" A LA "Z"

LUZ DE AGUA