LA FORTUNA DE VIAJAR
LA FORTUNA DE VIAJAR
Por Francis López Suárez
He tenido la fortuna de viajar por muchos lugares hermosos de nuestro país, mi México bello, los Cabos, Baja California sur, Veracruz, Guadalajara, Acapulco, Colima, Sinaloa, Mazatlán, Michoacán, Querétaro, bueno creo que no acabaría de mencionar todos esos lugares bellos que he conocido.
Menciono que el lugar que he visitado varias veces en Guanajuato, y lo volvería a visitar mil veces, me gustó tanto por sus callejones, su historia como la toma de la alhóndiga de granaditas, por contar algo de la historia tan grande de ese lugar.
Les comparto algunas fotos:
Ha sido maravillosa mi vida, he compartido con mi familia varios paseos, ya le hablaré de los Pueblos Mágicos que me encanta visitar, y también si encuentro algunas alas, me tomo la foto, para mis las alas son las que me llevarán algún día con mi gente amada, tomaré el vuelo hacia el cielo.
En el 2014 mis hijas me dieron un gran regalo: conocer Colombia. Yo veía telenovelas, películas y me encantaba su forma de hablar, un día me dicen: “vamos a sacar tu pasaporte”, y yo asombrada le pregunté: “¿para qué?”, me contestaron: “ya lo sabrás”, y si fue una gran sorpresa.
Fue un viaje solo con mis hijas y su papá, mi hijo no pudo acompañarnos en esa gran aventura.
Nuestro tour fue por lugares bellísimos, comencemos con la laguna Guatavita y la Leyenda del dorado, donde se cuenta que el cacique de la comunidad se cubría de oro y cargando tesoros se lanzaba al agua de la laguna, y aun hacen esa escenografía tal real que te hacen vivirla al máximo, aunque un poco cansada la subida para llegar ahí. Pero la experiencia fue genial.
Nuestra siguiente parada fue la Catedral de la sal, no podría mencionar el sentimiento con palabras porque fue muy emotivo, es un recinto construido dentro de las minas de Zipaquirá, está construida totalmente de sal, a 180 metros de profundidad, en su interior vas admirando las 14 estaciones del Vía Crucis de Jesús.
Al siguiente día una nueva aventura nos esperaba, el cerro de Monserrate, que también cuenta con un corredor dedicado al Vía Crucis, se llega por un teleférico en forma de tren jalado por cables, también hay un tianguis con varios puestos de artesanías del lugar.
En este viaje no podían falta los cafetales, donde probamos el tinto como le llaman al café, el Museo de Botero, el Museo de la Esmeralda, donde mis hijas y yo nos comparamos un anillo, Museo del oro, el Tianguis de las pulgas, bueno, hasta a La chingada fui ja ja ja… no piensen mal es un restaurante.
De verdad no acabaría de contarles todo, me van a restringir por tantas y fotos que les comparto.
Y por supuesto no podía faltar la Plaza Bolívar en todo su esplendor, es la plaza principal de
Bogotá, Colombia.
(Algunas imágenes de la autora, y otras crédito a quien corresponda)