“EMPERATRIZ”, LA LOCOMOTORA QUE VIENE DE CANADÁ
“EMPERATRIZ”, LA LOCOMOTORA QUE VIENE DE CANADÁ
Por Cristina Flores Medrano
En Facebook
vi que una amiga publicó acerca de la locomotora “Emperatriz”, le pegunté
cuando estaría en la Ciudad de México, y me dijo que el último día sería el
viernes 7 de junio 2024.
Pensé que sería
grandioso que mi hijo, mi mamá y yo la viéramos, pero el 7 caería en viernes y
mi hijo tenía clases. Todavía a las 10 pm. del jueves estuve pensando si lo
llevaba o no a la escuela y decidí no hacerlo.
Viernes 7.
Nos
enteramos que “Emperatriz” saldría a las 8 am de Azcapotzalco. Nos levantamos
temprano, la ruta que recorrería incluía pasar por el metro Popotla, asi que
decidimos que ahí iríamos como a las 9 am.
Llegamos y
caminamos al lado de las vías, nos sentamos al lado de las vías y pasaban
personas por ahí y decían “ya pasó el tren”, pero nosotros ignoramos esos
comentarios, hasta que una señora nos comentó que ella vive al lado de las vías
y que efectivamente la locomotora pasó a las 4:30 am, incluso nos mostró en su
cel. un video de sus cámaras. Esa confirmación nos puso algo tristes.
Pensamos que
ya estábamos ahí y queríamos verla a como diera lugar y caminamos por las vías
durante unos 40 mins. y llegamos a un lugar en donde ya no había paso y bajamos
a la calle aledaña y comencé a ver una fila bastante amplia, pero no avanzaba.
Posteriormente escuchamos que a partir de las 12 tendríamos acceso a visualizar
la locomotora. Hacía mucho calor, pero nos tocó del lado de la sombra, nos
sentamos en el piso y cuando ya vimos que avanzaba la fila nos dio mucho gusto,
aunque la verdad avanzaba muy lento. Apenas avanzamos una calle y una vuelta
(estábamos como en una cerrada, asi que tenía forma de U), yo quise asomarme
para ver cuánto nos faltaba, asi que seguí la fila por una barda alta y era una
calle larga larga que parecía no tenía fin, luego a la siguiente izquierda ya
se veía al fondo la locomotora.
Había varias
personas como organizadores y se rumoraba que solo habría paso al público hasta
las 2 pm, eso me desanimó un poco, pues la fila no avanzaba rápido y pensé que
no lograríamos llegar hasta ese punto. Regrese a la fila y mi mamá y mi hijo ya
habían avanzado para ese tiempo. A mi hijo le desespera mucho esperar tanto y
estaba enfadado, para distraerlo le dije que me acompañara a recorrer la fila
para ver cuanto nos faltaba y si le emocionó hacerlo, asi que fuimos y
sinceramente veíamos la fila tan grande que ya nos estábamos desanimando,
cuando llegamos al principio de la fila pensamos en ya rendirnos, salirnos de
la fila y regresar a casa, pero cuando íbamos de regreso a ubicar a mi mamá en
la fila, ella ya había avanzado bastante y eso nos dio ánimos de nuevo y
continuamos.
A partir de
ahí la fila avanzo más rápido y cuando ya casi llegábamos, las personas
organizadoras nos decían que nos agarráramos de la mano y no permitiéramos que
se metieran las personas a la fila. Cuando por fin pasamos wow, fue impresionante
comenzar a ver el tren, imponente.
Conforme avanzaba la fila tomábamos fotos, observamos con atención cada
detalle, cada unión, cada trozo de metal.
Caminamos con paso regular, los organizadores constantemente gritaban que avanzáramos y a pesar de que parecía que si lo hacíamos, realmente caminábamos unos pasos y tomábamos fotos y asi sucesivamente. Por fin llegamos hasta la Locomotora, hasta la “Emperatriz”, Canadian 2816.
En internet encontramos la siguiente información sobre Emperatriz:
"Es una locomotora de vapor, fue construida en 1930 por la empresa Montreal Locomotive Works, se utilizó para trenes de pasajeros. Se retiró en 1960. En el año 2001 nuevamente se puso en servicio, pero solo para excursiones, en 2012 nuevamente fue retirada y en este año, 2024 inicio un recorrido final, el 24 de abril en Calgary, Alberta, Canadá, continuando por Estados Unidos y terminar el 7 de junio en Ciudad de México".
Cuando
estuvimos hasta el principio se escuchaba que decía el equipo de staff que la
locomotora se retiraría en unos minutos y nos percatamos que fuimos muy
afortunados, pues apenas pasamos nosotros, más o menos unas 30 personas más
pasaron y ya cerraron el paso.
En ese
momento nos invitaron a salir y se escucharon los motores. El operador, un
señor güero, extranjero, se asomaba por la ventana, nos saludaba, las personas
le hacían señas desde unos cuantos metros, le pedían que tocara el silbato o
corneta como se le llama, y él lo hacía y todos gritábamos de alegría. Luego
varias personas comenzaron a entonar el “Cielito lindo”, el operador sonreía y
sacó su celular y comenzó a grabar. Luego dijo adiós y la locomotora comenzó a
avanzar y poco a poco la perdimos de vista.
La
experiencia que vivimos fue maravillosa, era una emoción indescriptible. Básicamente
estuvimos formados como 4 hrs. Y como bien dijo mi hijo: “mamá, valió la pena
la espera, que bueno que no nos fuimos a la casa” y realmente lo creí, pues ese
era el último día en que se podía observar ese espectáculo.
Mi mamá, mi
hijo y yo reflexionamos acerca de que fuimos muy afortunados en poder
presenciar tan maravilloso espectáculo.
Imposible no
recordar a mi papá, quien nos llevaba a Veracruz en tren hace ya algunos años.
El amor por el tren me lo transmitió él.
(Imágenes de la autora)