SAL DE LA TIERRA Y LUZ DEL MUNDO
SAL DE LA TIERRA Y LUZ DEL MUNDO Por Martín Borboa Gómez La última vez que me fui a confesar, antes de hacer este artículo, al despedirme del Padre, me recordó que estamos llamados a ser, que somos, la sal de la tierra y la luz del mundo. El Maestro no dijo "deben ser", ni dijo "ojalá sean", no. Dijo "son". El apóstol y evangelista San Mateo lo conservó y redactó. Como parte de las enseñanzas de Jesús, dice Mateo (5) lo que se agrupa como "bienaventuranzas", que Jesús "subió al monte, se sentó", y explicó ante sus apóstoles y una gran cantidad de seguidores que: " Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres". " Vosotros sois la luz del mundo ; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los ...