COMO EN TODO
COMO EN TODO
Por Lidia Fernanda Quaresma
Pertenece al área metropolitana de Lisboa para efectos de territorio y presupuesto.
Pero se le enfoca aparte para efectos turísticos, románticos e históricos.
Lo que deseo compartir es que "como en todo", las cosas, las personas, las situaciones, dependen de como se enfocan.
En mi foto, pueden ver que el techo más cercano está roto. Le faltan piezas y durante la lluvia, no sirve de nada. A este techo le llamaré "Primero".
Los techos lejanos en la fotografía se ven lindos, románticos, de paisaje que inspira, llenos de sol.
¿Y si pudieramos acercarnos a verlos con detalle?
¿Sería que están igual o peor de rotos que el "Primero"?
¿Sería que desde allá, se ve mejor el "Primero"?
El pobre "Primero" tuvo la desgracia de estar más cerca del ojo y por ello saltaron sus defectos.
Y los lejanos, uy, parecieran recién construidos, o de contínuo mantenimiento, listos para recibir vistiantes, grupos de japoneses a fotografiarlos.
¡Qué postales harán de esos techos!
Y sin embargo, el "Primero", con sus defectos, con su sinceridad que revela su imperfección, admite y recibe esa pequeña vegetación que comienza a crecerle.
Quizá en un tiempo su fisonomía verde se vuelve muy brillante, quizá en primavera le crezcan coloridas flores, es posible que imponga una moda y esos techos de teja naranja y uniforme tradicionales intenten imitarlo, y deseen también cubrirse de flores, y nuestro techo "Primero" marque tendencia, moda, y vengan artistas a tomarse una selfie, novios a prometerse que que estarán juntos en las buenas y en las malas, y será moraleja para quien pasa una mala racha, como promesa y ejemplo de que todo pasará.
Las personas también podemos vernos los defectos, y más cuando nos acercamos.
¡Vaya que si los vemos!
Y nos los ven.
Igualmente.
Y "como en todo", también tenemos oportunidad, (si tenemos la volutad), de reverdecer, de lucir flores, de atraer de diferente forma PRECISAMENTE por nuestros defectos, más auténticos, y cubrir nuestras admitidas imperfecciones con talentos escondidos, que esos ojos ajenos también distingan.
Y no para vivir de su aprobación.
No.
Sino para éxito de nuestro espíritu, que aquí tiene oportunidad de experimentar lo que los ángeles no pueden...
Transformarnos en otras versiones de nosotros mismos:
Por diversión.
Por evolución.
Por decisión.
Por ocasión.
Por salvación.
Por experimentación.
Por superación.
¿Por qué no?
Ese techo "Primero" tiene defectos, o no tiene el dinero para remodelarse, o sufre abandono, pero sigue de pie, y en vez de desmoronarse por completo, se reinventa.
Y quizá pronto escuchen hablar del maravilloso Techo verde de Sintra:
Único, especial, acogedor, diferente, que cada primavera se viste de colores, a sus flores vienen colibríes y mariposas a disfrutar del néctar, las aves a comer sus insectos, y las personas a admirar su brillante atrevimiento.
Desde ahoras se los presento:
Son los primeros en apreciarlo.
Aun no por su resultado... Pero sí por su esfuerzo.
(Imágenes: del autor)