FERIA DE LA NIEVE, TULYEHUALCO, XOCHIMILCO
FERIA DE LA NIEVE, TULYEHUALCO, XOCHIMILCO
Por Martín Borboa Gómez
Esta deliciosa y golosa tradición, se lleva a cabo en Semana Santa, cada año, en el centro del pueblo de Tulyehualco, en la alcaldía Xochimilco, Cdmx. La entrada es libre.
Es una fiesta gastronómica muy antigua. Por ejemplo en la lona del escenario principal, dice que para el año 2023, era la edición CXXXVI (136). Fue del 01 al 10 de abril.
Aunque si uno navega en internet, hay sitios que dicen que es de origen prehispánico el consumo de la nieve pero solo para una élite, otros que se inició hasta la llegada de los conquisitadores, otros agregan que el hielo era traido de los volcanes y tardaban dos días en traerlo hasta acá, dicen que en 1529 fue instituída por el fraile franciscano Fray Martín de Valencia, un sinfín de datos, que enriquecen el gusto por el tema.
Lo que si queda firmemente establecido es que en 2023 es la edición 136, y que fue en 1885 cuando las familias locales, el pueblo de Tulyehualco, decidieron retomar la celebración gastronómica comercial, y no han parado de deleitar al público.
Yo he asistido dos veces. Una antes del Covid, y la siguiente este año. Mis fotos son de este año.
El calor de la temporada hace que el antojo sea doble, y que el vaso de nieve sea triple.
Los neveros se esfuerzan para mantener en buena textura sus productos, y para ello enfrían sus botes y cuidan que todo esté en orden.
Sus compañeras atienden a la multitud que se acerca, y en doble o triple fila, esperan ser atendidos. En general nadie se desespera, pues si andan bien activas las chicas.
Al fondo del local o puesto, otro grupo de trabajadores giran y giran los botes dentro del barril con hielo, para enfriar y lograr la consistencia debida, en los nuevos sabores que saldrán a la venta, en cuanto estén listos.
En este puesto probé las nieves de ruda, maracuyá, frutos rojos, guanabana, y otros clientes vi que pedían de vibora de cascabel, tequila, etc.
Los sabores son casi infinitos:
Y en todos los puestos no pueden faltar los clásicos, como limón, fresa, etc.
Pero hay otros que no se espera uno a la primera, por ejemplo mole, pulque, camarón, clericot, Amaranto con Vodka Smirnoff, etc.
La gran sombra permite ir con calma viendo locales y sabores, los conos con que sale cada quien de hacer su compra...
Y hasta los hay con bebidas energéticas...
El ambiente es muy animado, los trabajadores muy amables, el público ordenado y dispuesto a pasarla bien...
Y hay de diferentes precios...
Así que hay nieve sabor gansito, o cualquier nieve se puede acompañar de gansito.
La vez pasada que vine a su feria, no vi que ese pastelito fuera tan socorrido, pero esta vez, por todos lados había gansitos.
Así que multitud de sabores... como zapote, aguacate, pikachú o papá pitufo...
Multitud de puestos vistosos y listos...
Multitud de ideas ingeniosas que invitan a probar y conocer...
Como los bigotes de Zapata, que lleva nieve de kiwi con mezcal y refresco de toronja...
Y por supuesto, multitudes que van llegando, van probando, y de un puesto van al otro, y acaba uno comiendo más bolas de nieve de las que se hubiera imaginado...
Eso permite hacer una pausa, sentarse, acomodar sus cosas, pero luego de ello, uno se reintegra a la marabunta y se lanza a la búsqueda de un nuevo sabor que lo sorprenda, ya sea exótico, cremoso o alcohólico, o al reencuentro con una tradicional, clásica y siempre verde e intensa nieve de limón, quizá con chamoy y Miguelito, es decir picante en polvo y líquido.
Esta feria es siempre en Semana Santa, y siempre una delicia.