RECUERDO DE XOCHIMILCO
RECUERDO DE XOCHIMILCO
Por Ana María García Alvarado
Siempre que me preguntaban qué haría en la Semana Santa les contestaba, que el Sábado de gloria iría a ver a mis parientes más lejanos, allá en Xochimilco, lo que siempre les daba risa.
Era parte de una bella tradición que empezó cuando éramos chicos. Nos llevaban en varios carros a ver a nuestros familiares.
Recuerdo cuando mi Tío Rafael, compró un terreno alllá por el barrio de Caltongo y nos invitó a una “elotiza” en un Sábado de Gloria. Llegamos al terreno, donde había pocas casas, todo era sembradío, sin embargo existía ya un camino donde pasaban los carros. En su terreno solo había un pequeño espacio donde estaban casi listos los elotes. Todo estuvo muy bien hasta que empezamos a luchar con los moscos, que, por la cercanía de los canales, había en grandes cantidades. Llegamos a los carros llenos de piquetes y aun dentro de ellos estuvimos matando a dos que tres, antes de llegar al embarcadero de Caltongo.
Esta visita anual, se convirtió en una cita, donde, toda la familia tenía ya un compromiso familiar. La construcción de su casa en ese terreno permitió seguir visitándolos ahí.
En algunas ocasiones, nos llevaban a pasear en trajineras por canales no tan turísticos. Uno de ellos fue hacia la ahora famosa "Isla de las muñecas". Había ocasiones que eran necesarias dos trajineras para llevarnos a toda la familia, así que después de comer cada uno llevaba su silla a la trajinera para el paseo, porque éstas no tenían techo ni bancas o mesa: era solo la embarcación.
La ocasión, que me encantó fue cuando en
un kayak, mi primo nos llevó hasta el final de uno de los canales de Cuemanco,
fue hermoso ver el canal y los volcanes. Esos majestuosos volcanes que en algunas ocasiones
veía cuando el carro daba la vuelta por la Av. Guadalupe I. Ramírez hasta el
centro histórico de Xochimilco.
Cuando los tíos fueron envejeciendo ya no querían salir, recordaban el tráfico, y los moscos que hay en Xochimilco. Sus hijos o sobrinos fueron creciendo, algunos se casaron tuvieron hijos y en algunas ocasiones llegaron a ir. Poco a poco las visitas se fueron espaciando y con la pandemia terminaron.
¿Quién
iba a pensar que esto iba a pasar?
Este 24 de marzo, hace tres años falleció mi Tío Rafael. Su muerte anunciaba la pandemia y todo el aislamiento y otras perdidas que vivimos. Todavía se pudo realizar su velorio, su misa de cuerpo presente al día siguiente, en la capilla de San Francisco Caltongo, relativamente cerca de la casa de mi tío, solo a los familiares más cercanos pudieron entrar. Los demás esperamos en la calle cerrada que forma parte de su atrio. De ahí partimos al panteón donde se le despidió con un trio con música que le gustaba escuchar. Justo al bajarlo a su tumba se escuchó una "goya", ya que el trabajo mucho tiempo en la UNAM.
En su misa de 8 días, en la iglesia de
Xaltoncan, se bendijo su cruz, pero solo
dos familiares la llevaron al panteón, ya que no se permitía ingresar a todos.
En la iglesia se nos pidió tener distancia entre nosotros. Por lo menos tres
personas en cada banca, ese día al igual que el día de su velorio había mucha
gente. Siendo también unas de las ultimas misas que fui en esos tiempos.
El 25 de marzo del 2023, se realizó su misa, recordando un aniversario más de su muerte.
Fue un reencuentro familiar después de mucho tiempo que disfruté, porque recordé los bellos momentos que pasamos en su casa, con toda la familia.
Siendo la misa en la Catedral de Xochimilco, fue necesario rodearla ya que el tráfico del centro de Xochimilco en esta época del año se complica, ya que está la feria de "La Flor más bella del Ejido".
Para este evento se colocan unas carpas, cerrando algunas
calles, donde hay exposición de artículos y comida. En este año se invitó a los
estados de Colima y Guanajuato.
Esta
catedral tiene un atrio considerable lleno de árboles, y es muy hermosa por dentro. Y fue maravilloso verla abierta, (recordemos que sufrió grandes daños en el temblor del 2017. Por
mucho tiempo se vieron estragos del temblor en sus arcos, barda, techo, una parte
del campanario, motivo por el cual muchas celebraciones se realizaban en la
capilla de la Tercera Orden ubicada en el atrio del mismo templo. Fue hasta el 25 de
diciembre del 2019 que volvió a abrir).
Esta imagen de San Cristóbal al fresco es muy grande, y para mí es una imagen con la que por alguna razón me identifico. Y la he encontrado en los lugares menos esperados, algunos son mis preferidos.