CAFÉ LORENA
CAFÉ LORENA
Por Martín Borboa Gómez
Hay un homenaje que quiero hacer
y no llegan ideas a mi colmena,
por ahora solo alcanzo a ver
el nombre de “Café Lorena”.
Ya se me irán ocurriendo
formas para decorar,
detalles que vayan viniendo
dispuesto estoy a comprar.
Flores, muebles y cuadros,
libros y hasta un sillón,
caros o hasta baratos,
bonitos es la condición.
Café de Nayarit y de Chiapas,
de Oaxaca y Veracruz,
de Puebla serían las tazas
y michoacano el alipuz.
Debo inventar una bebida
especialidad de la casa sería,
imagino que aromas tendría
y cuanta espuma llevaría.
Tipo capuchino mezclado
con bolita de vainilla el helado,
de cocoa espolvoreado
y una galletita a su lado.
Dulce, diferente y agradable
así mi dedicación amable,
para esa persona afable
que me gusta, aunque nunca le hable.
Y es que solo le mando mensajes
por el whats van los pasajes
de mis saludos con lenguaje
en cariñoso y velado homenaje.
Ella será la primera visita
de ese nuevo local de Café,
espero le aflore risita
de nervios y a gusto esté.
Del negocio será la madrina
con su nombre abrirá el Café,
yo creo que ya lo imagina
pues un poco ya le conté.
Solo he besado su mejilla
y mucho su rostro he admirado,
es de carácter sencilla
y su presencia me ha cautivado.
Este próximo fin de semana
iré a buscar lo pensado,
muebles de gama mexicana
y con ello el decorado.
No puedo entregarle más
que un Café llamado Lorena,
espero que no olvide jamás
a este gitanillo que se apena.
De aroma de café tostado
inundaré el local constante,
y trabajaré muy esforzado
para ver la inversión triunfante.
La sección de libros será
como una pequeña biblioteca,
junto a ella el sillón estará
y la imagen del gran tepaneca.
Me pregunto si lograré
encontrar un local en Amantla
pues ahí cerca estaré
de quien mi ánimo levanta.
Próxima inauguración señores
preparaciones con buena Fe,
en el sitio de mis amores
vengan al “Lorena Café”.
(Imagen: internet)