NARANJA DULCE

NARANJA DULCE

Por Martín Borboa Gómez


"Naranja dulce

limón partido,

dame un abrazo

que yo te pido".

- Canción popular -


 

Desde que supe que te gusta la naranja

he pensado en cuanto coincidimos,

ya mi mente no descansa

y solo ve colores primos.

 

A dónde quiera que volteo

miro todito anaranjado,

y se está poniendo feo

pues me siento ya mareado. 

Las piñatas y las mariposas,

los helados y las cosas ricas,

todas las cosas, hermosa,

naranjas se ven muy bonitas.

 

Pero debo ser sincero

y admitir que me gustó,

pues fue el dato primero

que de ti me enteré yo.

 

Quien me manda preguntar

para romper el hielo,

“¿Qué fruta sueles disfrutar?”.

Tu respuesta me llevó al cielo.

 

Naranjas vi las nubes,

anarajadas aves en vuelo,

con tu charla tú me cubres

de un anaranjado velo. 

Ese día fui por un jugo

para llevarlo en mí, adentro,

y ahora diario lo consumo

para que seas así, mi centro.

 

Muy lejos estoy siquiera

de ser tu media naranja,

pero por ahora quisiera

ser tu amigo, si eso alcanza. 

Tendré más cuidado al futuro

con lo que vaya a preguntarte,

pues puede ser luego muy duro

del color de mi vida, culparte. 


He sido yo quien por gusto

quise mi mundo “anaranjar”,

para ver si con eso me ajusto

y llegarte quizás a agradar.

 

Trataré de lograrlo, seguro,

pero sin mutar por romanticismo,

más vale que siga el maduro

consejo de "ser yo mismo".

 

¡Ah!, un último comentario:

es que gracias a tu respuesta,

jugosa naranja a diario

tengo en mi mesa puesta

y aunque con corazón ordinario,

tengo mi confianza dispuesta

que en un cítrico aniversario

a tu lado celebraré una fiesta.


Mientras tanto, te digo bonita,

que la naranja en mi lista está,

y si es tu vianda favorita,

conmigo nunca te faltará.


Que lindo sería que pronto

pudieramos compartir,

gajos de naranja al fondo

del parque del porvenir.


Al separar esos carnosos gajos

una gota de jugo caerá,

por la suave piel de tus manos

que mis ojos atentos verán.


Mentalmente mis boca beberá

esa gota que tu mano perfuma,

y un motivo grandioso será

para agradecer mi buena fortuna.


Ya te dejo dulce dama

hasta que pueda volverte a ver,

esperando que en la trama

juntos... naranjas... podamos comer.





(Imágenes: del autor)

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