SANTOS INOCENTES
SANTOS INOCENTES
Por Raquel Rodríguez Sandoval
¿Acostumbran a hacer bromas el 28 de diciembre?
El origen del día de los Santos Inocentes según la
página Catecismo de la Iglesia católica es el siguiente:
SANTOS
INOCENTES
Cada 28 de diciembre la Iglesia Católica celebra la
fiesta de los Santos Inocentes, aquellos niños que murieron asesinados por órdenes
del rey Herodes: “Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían
engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos
los niños menores de dos años, conforme a la fecha que los magos le habían
indicado” (ver Mt 2,13-18).
Herodes pensó que con esta cruel medida se libraría
de Cristo, el Mesías esperado. Estaba dispuesto a hacer lo que sea para
mantener su poder, y ciertamente las noticias sobre el nacimiento de un rey que
habría de gobernar a su pueblo lo aterrorizaban. Aun con todo en contra, el
Hijo de Dios logró salvarse gracias a los cuidados de San José y Santa María.
Trágicamente la sangre de estos inocentes fue
derramada para que Cristo viva, y aunque no lo supieran en aquel momento, Dios
Padre los constituyó “mártires”, es decir, testigos del sacrificio de su propio
Hijo.
En un antiguo sermón, exclamaba San Quodvultdeus
con perfecta elocuencia: “Todavía no hablan, y ya confiesan a Cristo. Todavía
no pueden entablar batalla valiéndose de sus propios miembros, y ya consiguen
la palma de la victoria”.
MÁRTIRES
AUTÉNTICOS
De acuerdo al relato de San Mateo, unos sabios venidos de Oriente advirtieron al rey Herodes del inminente nacimiento del Mesías, de quien estaba profetizado que llegaría a ser rey de Israel. Estos sabios o “reyes magos” habían viajado desde muy lejos para adorar a aquel niño, y por eso se presentaron ante quien consideraban la máxima autoridad de esas tierras. Herodes entonces les pidió que, después de adorar al recién nacido, regresen y le revelen dónde se hallaba para él también “ir a adorarlo”. Sin embargo, en secreto, el rey temía que ese recién nacido llegara a quitarle el poder algún día, así que hizo planes para matarlo.
Para asegurar que el niño no sobreviva, Herodes mandó a asesinar a todos los niños menores de dos años que vivían en Belén y sus alrededores. Aquel fue el primer derramamiento de sangre desatado a causa de Jesucristo: un crimen horrendo producto de la soberbia y la ambición desmedidas, un pecado cuyas víctimas carecían de mancha o reproche. Por eso, la muerte de aquellos seres inocentes se convirtió en anticipo de la muerte del Salvador, víctima inocente por excelencia, porque nunca hubo mancha alguna en su ser.
VÍCTIMAS DEL ODIO
Y DE LAS PASIONES DE ESTE MUNDO
Profundiza aún más San Quodvultdeus, obispo de
Cartago y Padre de la Iglesia del siglo V:
“¿Qué temes, Herodes, al oír que ha nacido un Rey?
Él no ha venido para expulsarte a ti, sino para vencer al Maligno. Pero tú no
entiendes estas cosas, y por ello te turbas y te ensañas, y, para que no escape
el que buscas, te muestras cruel, dando muerte a tantos niños…
… Matas el cuerpo de los niños, porque el temor te
ha matado a ti el corazón. Crees que, si consigues tu propósito, podrás vivir
mucho tiempo, cuando precisamente quieres matar a la misma Vida… Los niños, sin
saberlo, mueren por Cristo; los padres hacen duelo por los mártires que
mueren. Cristo ha hecho dignos testigos suyos a los que todavía no podían
hablar”.
LA HUIDA A EGIPTO
Momentos difíciles en que José huye con María y
Jesús a Egipto, alertado por el ángel, quien le avisa que Herodes ordena matar
a los niños menores de 2 años.
Muerto Herodes, vuelve Jesús y su familia a Nazaret
y es llamado Nazareno.
ORACIÓN...
Querido Padre Celestial, ayúdame a ser tan rápido
en obedecer. Ayúdanos a no perder el tiempo preguntando por qué, cómo, cuándo o
dónde, sino simplemente a obedecer. Ayúdanos a confiar más en ti y darte cuenta
de que las redirecciones pueden ser nuestro rescate.
En el nombre de Jesús... Amén.
(Imágenes, crédito a quien corresponda)