ALADOS, GUARDIANES Y VIGILANTES
ALADOS, GUARDIANES Y VIGILANTES
Por Martín Borboa Gómez
Agradecido con Francis López, Emmy Valdez y Martina Rodríguez, por sus colaboraciones con el tema de las alas, y sus personales relatos en torno a ello, estos días, como quizá muchas personas que leen los artículos, tengo muy presentes las alas. En la foto estoy en Zitácuaro, Michoacán.
Acudí a conocer el nuevo Museo Vivo del Muralismo, abierto en la segunda mitad del 2024, y me encontré una cédula sobre alas, frente a unos murales de Diego Rivera, que pintó en el entonces nuevo edificio de la Secretaría de Educación Pública, recinto que aloja el museo.
Transcribo el texto de la cédula que el museo eligió para explicar:
"ALADOS
En la parte superior de las puertas, Rivera coloca a figuras con alas que relajadas acompañan a los héroes destacados de la Revolución. De manera similar a la planta baja, donde elige a mujeres tehuanas, la posición elevada es de acompañamiento a los murales.
Los ángeles, están presentes, como símbolos del bien, en las danzas populares. En ellas se les confiere actividad, siempre en lucha contra el mal. También las alas pueden representar a personajes diabólicos con los que se enfrentarían.
Nuestra decisión y simpatía por ellos depende de su actividad y posición en cada historia puesta en marcha durante las fiestas populares”.
Fin del texto de la cédula.
GUARDIANES Y VIGILANTES
Confieso que mi amor y cariño por mi ángel de la guarda es de décadas, y que el arcángel San Miguel me sale con gran frecuencia al paso. Con esas alas tengo constante encuentro.
Sobre monumentos, en Ecatepec rumbo a Pachuca, y en el cerro el Elefante en la salida a Puebla, veo los grandes vigilantes alados, cuando transito las carreteras que se les acercan.
Saliendo hacia Toluca, en la Marquesa, se ven las enormes alas que salen del suelo en que se retrató Francis, en la Plaza de las alas.
En Reforma, se miran y tocan las grandes y quizá las más famosas alas de la ciudad de México, en las que Francis y Emmy registraron su visita.
Todas estas alas (Ecatepec, Elefante, Marquesa, (en el Edomex) y Reforma (Cdmx)) son obra del escultor mexicano Jorge Marín.
Para mí, las alas, además de lo angelical, significan libertad, y me hacen pensar en desplazamiento, en movimiento, en encontrar otros sitios - costumbres - personas: en viajar.
Por eso creo que no es casualidad que estén tres de ellas en trayectos carreteros, y la de la Cdmx en Chapultepec, sitio de cultura, esparcimiento y turismo.
Alas para viajar.
Por mi trabajo en agencias de viaje, mi mamá siempre me preguntaba cuando yo salía de viaje: “¿Ya va tu ángel de la guarda en el coche?”
La respuesta siempre ha sido un sí, gracias a Dios.