ZOQUIPAN No. 1: EL BARRIO DE TULTENCO EN EL CAMPAN DE ZOQUIPA
ZOQUIPAN No. 1: EL BARRIO DE TULTENCO EN EL CAMPAN DE ZOQUIPA
Maru Herrera
El barrio de
Tultenco tiene su origen en la época prehispánica al ser una de las isletas
ubicadas en el lago de Texcoco al sur-este de la isla de mayor tamaño, en la
que en 1324 fundaran los aztecas México-Tenochtitlan, que con el tiempo
incorporó a su territorio a Tultenco y varias islas más, mediante la
construcción de chinampas, alcanzando la ciudad gran esplendor y tamaño.
La isla-ciudad
estaba organizada en cuatro grandes barrios o campan separados por calzadas:
Moyotlan, Atzacoalco, Cuepopan y Zoquipan. Tultenco formó parte del Barrio de
Zoquipan también llamado de Teopan o Xochimilco.
En el siglo XVI
Zoquipan, partiendo de la parte oriente del Templo Mayor, llegaba hasta las
actuales calzadas de Chabacano al sur, la Viga al este y San Antonio Abad al poniente.
En los 300 años de vida de la ciudad azteca, el barrio fue importante por
contener en su lado oriente los embarcaderos que comunicaban a Tenochtiltlan
con Texcoco y el canal proveniente de Ixtapalapa y Tlahuac. Y por su lado
poniente la calzada de Iztapalapa que comunicaba a la ciudad con los poblados
ribereños sureños y con los de los actuales estados de Morelos y Guerrero hasta
la costa del Pacífico y tomando la ruta de oriente, hacia el golfo de México.
Durante la
conquista, el barrio de Zoquipa fue destruido y murieron gran parte de sus
habitantes, igual que el resto de la ciudad.
Sobre sus ruinas
de Tenochtitlán Hernán Cortés decidió emplazar la nueva. En su traza se
proyectó dejar los predios más cercanos al centro para la población española en
una superficie cuadrada, a partir de la cual se conservaron las calzadas y los
cuatro barrios prehispánicos con sobrenombres cristianos: San Juan Moyotlan,
San Sebastián Atzacoalco, Santa María Cuepopan y San Pablo Zoquipan.
Durante la época
virreinal el barrio creció poco, sin embargo, la presencia del rastro oficial
de la ciudad, favoreció el surgimiento y desarrollo de una actividad
productiva-comercial relacionada con el ramo y de una población que se le
conoció como el de los “rastreros”, misma que se avecindó al hospital de de San
Antonio Abad, a la iglesia de Santa Cruz Acatlán y a la garita de San Antonio
Abad, ubicado este conjunto al sur del barrio de san Pablo y a la vera de la
antigua calzada de Iztapalapa, que durante esa etapa, cambio por varios
nombres, correspondiendo a este tramo, el de calzada de San Antonio Abad.
De manera
paralela, prevalecieron algunos de los asentamientos prehispánicos y surgieron
otros congregados en capillas como Santa Crucita, San Francisco Tultenco, la
Concepción Ixnahualtongo, la Resurrección, San Esteban, La Candelaria, éstas
dos últimas desaparecidas actualmente.
También en la
época virreinal, una vez consolidado el canal de la Viga, que corre de sur a
norte hacia el oriente de la zona, se instaló en sus orillas una población de
carácter rural, dedicada en su gran mayoría a la navegación debido a la gran
afluencia de tráfico que circulaba por el canal, al que le fue adosado un paseo
a finales del siglo XVIII, que atrajo un importante número de visitantes, a partir
de entonces y hasta las primeras décadas del siglo XX.
En el México
Independiente se incrementó la actividad manufacturera en la zona: en el
antiguo Hospital de San Antonio Abad, se instaló un obraje de hilados y tejidos
que se trasformó en una de las fábricas más importantes del ramo de la ciudad.
Surgieron otros talleres similares que se agregaron a los existentes del ramo
de la curtiduría, a los que se incorporó la C.O.V.E, una gran cooperativa de
origen francés que congregó una población subsidiaria. En el siglo XIX también
se instalaron sobre la orilla oriente del canal de la Viga varias fábricas de
gran producción que marcaron la zona como industrial, tales como la de alcohol
“La Gran Unión”, la de ácidos “La Viga-Baisk Felix y Cia.” y la de casimires
“La Victoria, S. A.”
De mediados del
siglo XIX, también data la introducción de trenes con dos rutas principales en
el barrio. La primera fue la del tren que saliendo del zócalo, pasaba por San
Antonio Abad rumbo a Xochimilco y Tlapan. La segunda, la ruta que circulando
por la calle de Topacio iba a San Rafael Atlixco y cuya terminal estaba sobre
Fray Servando Teresa de Mier. Posteriormente, se hizo circular por la vera del
canal de La Viga el tranvía que iba a Iztapalapa.
A pasar de la
presencia fabril y del ferrocarril, en la primeras décadas del siglo XX en la
mayor parte de la zona, los núcleos urbanos eran aislados y reducidos, hubo que
esperar hasta la mitad del siglo, en conformidad con los fenómenos migratorios
internos del país a partir de la Revolución, al incremento de la población
nacional y a la reconversión paulatina de la población de rural a mayormente
urbana, para que se iniciara el poblamiento progresivo de la zona hasta
alcanzar su total ocupación cerca de la sexta década del siglo; conformándose
varias colonias de clase media y popular, desde donde, algunos de sus
integrantes, se hicieron trabajadores de pequeñas y medianas industrias que se
agregaron a las anteriores y cuyos nombres perpetúan parte de la historia del
lugar:
· Colonia Asturias
y Nueva Asturias, por el parque de futbol que estuvo en la calzada Chabacano.
· Colonia Vista
Alegre, por la plaza de toros que estuvo en calzada San Antonio Abad y avenida
del Taller.
· Colonia La
Esperanza, por el barco de vapor que circuló por el canal de La Viga con ese
nombre.
El barrio de
Tultenco hacia el sur del antiguo campan de Zoquipa, congrega a recientes y
antiguos vecinos, ambos sólidamente arraigados, formando una comunidad con
identidad, pertenencia y un fuerte sentido barrial, heredados de antaño.
--------------------
Documentación:
Taller de rescate de la memoria histórica. Barrio de Tultenco.
Imagen: México-Tenochtitlan. Reconstrucción esquemática 1325-1519. Interpretación de M. Carrera Stampa.