SIGUIENDO LOS PASOS DE IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO
SIGUIENDO LOS PASOS DE IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO
Por Ana María García Alvarado
AZCAPOTZALCOGRAFÍA.
Ignacio M. Altamirano,
es un personaje que desde hace un
tiempo está presente en el “Taller de Relatos de Azcapotzalco” y en el Club de lectura “la hormiga exploradora”, gracias a la
publicación de varios libros sobre
su vida y sus relatos.
Desde la lectura de varias de las obras de este singular personaje, entre ellos podemos mencionar "Navidad en las montañas" "El Zarco"...
Y la última un libro que fue obsequiado al compañero Miguel Arriaga, llamado "Paisajes y leyendas".
En su lectura he
encontrado la descripción de algunos de los lugares, que en lo personal
me encantan.
Así conocí la
montaña, los volcanes como el Popocatépetl y Iztaccíhuatl, y pueblos cercanos como Amecameca y el Santuario
del señor del Sacromonte, la Villa, los trenes, la ciudad de México, en otros tiempos, en su tiempo, con los personajes de esos años.
Volviéndose un reportero, cronista de
todo aquello que quiso contar. Por estar en el sitio, y recordar detalles de otras personas, que también visitaron
el lugar en ocasiones fue crítico, exponiendo
su pensamiento y la forma de ver el mundo desde su muy particular forma
de ser.
Y aunque él fue también
indígena, su visión del mundo fue diferente, hasta muy
inquisitivo con otros indígenas o por el
contrario dando su apoyo.
El último libro que
terminamos de leer la última semana
de febrero fue precisamente
"Paisaje y leyendas" uno de sus capítulos, se encontraba uno
dedicado a la fiesta de la Virgen de los Ángeles.
Describe como llegaban en esos tiempos al lugar, la importancia de la festividad.
Actualmente este
barrio se encuentra en la Colonia Guerrero, en la ciudad de México, en las
calles de entre Lerdo y Luna, hasta la Plazuela de los Ángeles .
Quisimos conocer el
lugar así que consultamos en google maps como llegar.
Se sugería llegar al
metro Guerrero y de ahí caminar dos cuadras hasta Lerdo y luego caminar hasta la calle de Luna.
Llegué desde
Azcapotzalco en un camión que pasa cerca del metro Guerrero.
La primera sorpresa fue que al llegar al metro Guerrero pudimos ver la calle Zarco (uno de los personajes de Altamirano se llama
así, pero el nombre de la calle en realidad se refiere a un hombre de la
historia de México llamado Francisco Zarco).
Me bajé en el metro Guerrero y caminé dos cuadras hasta Lerdo, atravesé la avenida y caminé unas cuatro calles más.
Caminar por la calle de Lerdo fue una incertidumbre, cuando no se conoce un lugar pasa así. Al fondo después de tres calles, pude ver al fondo una carpa, esto me desconcertó, por lo que pregunté a una señora que vendía dulces en la esquina. Muy amable me contestó "en esos fierros que se ven, ahí está el templo pero está cerrado".
Las misas se realizan
en el camarín de la Virgen, un lugar muy
amplio, lo que nos indica la importancia
del templo (ya que no todos los templos dedicados a alguna advocación
mariana tiene un camerín, conozco el de
Ocotlán, en Tlaxcala, y la capilla del
Rosario en Puebla).
Mi regreso fue por otra calle, siguiendo Lerdo llegue a Flores Magón y atravesando
la unidad Tlatelolco llego a Manuel González, y abordé
el camión que va para la calzada de las Armas que me deja
cerca de casa por la Avenida Camarones.
De esta manera, visité un barrio muy antiguo de la Ciudad México, pero con sus problemáticas actuales y los daños al templo.