ALTAMIRANO EN EL MURAL DE TLALPAN, CDMX
ALTAMIRANO EN EL MURAL DE TLALPAN, CDMX
Por Martín Borboa
Gómez
En el Palacio de
gobierno de la alcaldía Tlalpan, Cdmx, ubicado en el centro de la demarcación,
tienen unos interesantes murales en su fachada, que resaltan eventos o paisajes
importantes de esa zona.
Uno de ellos,
destaca la figura ecuestre de Don Ignacio Manuel Altamirano.
Dice la placa (refiriéndose
al segundo imperio mexicano, que encabezó Maximiliano de Habsburgo), que:
“A la caída del
imperio, Ignacio M. Altamirano al frente de 500 jinetes es el primero en ocupar
el Valle de México, tomando la plaza de Tlalpan 1867”.
Fin del texto de
la placa.
Para dar un breve contexto, el segundo imperio mexicano duró de 1864 a 1867. En el esfuerzo militar de Altamirano, que guiaba a una parte de la Brigada del Sur, aquí se registra que él incursionó al Valle de México, para enfrentar a dicho imperio, y Tlalpan fue la primera zona que tomó el ejército republicano (opuesto al imperial) para enfrentar a su enemigo.
Esto ocurrió en
los primeros meses de 1867. El centro de la región aun estaba controlada por el
ejército imperial y el francés, pero Altamirano se convertía en el primer jefe
militar republicano en ocupar parte del Valle, y amenazar en esta región al
imperio.
Después de esta
acción, hubo otras participaciones suyas, incluso se dirigió después, en marzo
de 1867 a Querétaro a enfrentar directamente al destacamento de Maximiliano,
Miramón y Mejía, que culminaría con un sitio a esa ciudad, y la derrota de los defensores
del imperio.
Mientras Maximiliano
estuvo preso en Querétaro, Ignacio Manuel Altamirano lo visitó en la cárcel, y
en sus escritos, entre otras cosas, Altamirano plasmó lo siguiente:
“Cuando visité
al pobre Maximiliano en su prisión de la Cruz en Querétaro el día 16 de mayo de
ese mismo año, [1867] estaba él enfermo de disentería. Yo también. `Tome usted
esa agua´ –me dijo–, y nunca sufrirá del estómago.
Yo seguí el consejo, no conocía el uso del agua de Seltz, había estado en las montañas durante cuatro años y en ese tiempo, con la invasión, se introdujo en México el uso de este líquido digestivo.” (1)
Que interesante
es la labor de crónica que hace cada persona en el mundo, cuando registra un
acontecimiento tremendamente importante, o de escaso valor en apariencia, pues
de una forma u otra, refleja el acontecer humano, y esto puede incluso ser, una
charla acerca de la salud, entre un preso vencido y su vencedor.
En este caso,
ambos sufrían de un mismo padecimiento, y el preso le dio un consejo a su captor.
Y éste lo
plasmó en sus textos.
Maravillas de la
crónica, que todos hacemos todos los días, oral, escrita, video, o de cualquier otra forma.
Fuente:
1.- https://oem.com.mx/diariodequeretaro/cultura/la-pluma-y-la-espada-manuel-altamirano-17744010