CACAO DE ZACATELCO
CACAO DE ZACATELCO
Por Diana N. Colín
Zacatelco está en Tlaxcala, y aquí se bebe chocolate, desde antes de la llegada de los europeos.
Zacatelco está a pocos minutos del famoso centro turístico de Val´Quirco, Tlaxcala.
En su plaza principal se tiene esta leyenda en un gran muro:
"Que tan santo es el
cacao
que de rodillas
se muele,
juntando las manos
se bate,
y mirando al cielo
se bebe".
El símbolo de la población es una gran jícara roja, con una cinta azul como decoración, como la que utilizan para beber chocolate, y la parte alta un colorido mundo de sabor, un arco iris, como lo gustes mirar.
Se hace homenaje y memoria al antiguo origen de la bebida, que ya los dioses la preparaban.
Y los granos de cacao eran muy valorados.
Se destaca lo espumoso que se vuelve con el agitado ritmo del molinillo, que entre blanca espuma y oscura bebida, gira para provocar la burbujeante alegría, que todo mundo quiere en su vaso, o mejor dicho, en su jícara.
Granos, calor, movimiento, generan aroma, sabor, alegría, nutren y dan inmensa energía.
Aquí el cacao se prepara, con maíz, canela, anís, haba y azúcar.
Y desde niños hasta adultos mayores, pasando por todas las edades, no hay quien se resista a una rica bebida de chocolate, que aquí más bien le dicen cacao, y algunos cacahuatole.
La parte artesanal no está solo en la bebida, sino en el recipiente mismo para disfrutarla.
Están muy orgullosos de su bebida, es parte ancestral de su patrimonio, y por eso lo tienen representado en murales en la población.
Los negocios que lo ofrecen en locales y accesorias, tienen brillantes colores y notorias mantas.
Bajo un mosquitero cuidan el cacao preparado para evitar impurezas.
Y por ello, en la plaza principal, se instalaron unos merenderos listos para ofrecer en la tarde noche, esa rica bebida del cacao.
De modo que lo tradicional aquí, es venir a pasear en familia, comprarse una jicarita de buen cacao, para beberla caminando en la plaza principal, viendo las luces, la noche, la luna, y disfrutar de lo local, lo propio.
También en Zacatelco, Tlaxcala, se acostumbra comer un rico pan grande, suave, que llene...
Se parte por la mitad, como quien se va a hacer una torta...
Y se le unta helado, del sabor que uno prefiera... bien extendido...
Y así se puede acompañar su cacao, o comérselo primero así, solito, y luego ya rematar con el cacao.