EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES Y MÁS ALLÁ

EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES Y MÁS ALLÁ

Por Patricia González Esquivel y Antonio Salcedo Flores

Punta Arenas es una ciudad portuaria al final del continente americano, al término de la Patagonia chilena. Tiene enfrente a la Tierra del Fuego, entre una y otra, hace más de quinientos años, pasó la flota del Almirante Fernando de Magallanes, navegando la unión de los dos océanos más grandes del planeta, circunnavegando la Tierra, realizando una de las mayores proezas de la humanidad y descubriendo el estrecho que hoy lleva su nombre.

 El 23 de noviembre de 2023, después del mediodía, arribamos al aeropuerto de Punta Arenas, nos recibieron fuertes ráfagas de viento, de más de ciento veinte kilómetros por hora, que en determinados momentos nos impedían caminar y en otros amenazaban con tirarnos, levantarnos o estrellarnos contra algún objeto, no obstante, seguimos adelante. En taxi nos trasladamos a la ciudad, fue entonces que tuvimos el primer contacto visual con el casi mítico Estrecho de Magallanes.

Estrecho de Magallanes desde la carretera

 

Después de alojarnos, fuimos a comer, son varios los restaurantes que sirven comida patagónica, magallánica, austral o de la región, así la ofrecen, está compuesta, principalmente, de merluza, centolla, cordero, vacuno, guanaco, aves, verduras y pastas.

Restaurante Jekus

Comida patagónica: merluza, cordero y centolla

 

Por la tarde visitamos el Mirador de La Santa Cruz, desde donde observamos la zona urbana, con los techos pintados de colores varios, las embarcaciones, las empacadoras y, al fondo, esplendoroso, maravilloso, imperturbable, …, el ansiado Estrecho de Magallanes.

Estrecho de Magallanes, desde La Santa Cruz

Estrella de orientación al frente, el Estrecho a la espalda

 

En la noche caminamos hasta la costanera del Estrecho, ahí se encuentran unas letras monumentales, una placa alusiva a los quinientos años del descubrimiento y restos del ferrocarril que, a principios del siglo XX, llevaba hasta los barcos los productos de la región y traía a tierra abastecimientos de otras partes del mundo.


Costanera de Punta Arenas

 

El día 24 visitamos el Museo de la Nao Victoria, que exhibe una réplica de la embarcación que conducía Magallanes, desde la que comandaba a la flota que le quedaba, después de la traición de la Nao San Antonio, piloteada por un cobarde capitán español, quien desertó, huyó con los alimentos de toda la tripulación y regresó a España. En este museo hay réplicas de otras naves históricas.

Museo Nao Victoria

(DAR CLIC AQUÍ para mirar el Video de la Nao Victoria)

 

Por la tarde asistimos al Museo Salesiano, que refiere la historia de la Patagonia y de la Tierra del Fuego. Nos impresionó su amplia y valiosa exhibición de fotografías de las personas que integraban los pueblos originarios de la región.

Loij, la última Selk´nam. Fotografía en el Museo Salesiano

Familia Selk´nam. La más pequeña podría ser Loij.

 

Sara Braun en su palacio. Acusada por el etnocidio de los Selk´nam

 

Caminamos hasta la Plaza de Armas, en ella se encuentra un hermoso monumento en memoria de Magallanes y de los pueblos originarios patagónicos y fueguinos.

Monumento a Magallanes y a los pueblos originarios chilenos. Plaza de Armas de Punta Arenas

 

El día 25, por los fuertes vientos y las condiciones climatológicas adversas, la Capitanía de Puerto de Punta Arenas cerró la navegación, así que se suspendió el viaje que teníamos planeado a la Isla Magdalena, también llamada Fuerte Natural de los Pingüinos. Aprovechamos el tiempo para visitar el Museo Castillo de Sara Braun.

Es una bella edificación de principios del siglo XX, construida y amueblada al estilo europeo de la época. Fue ordenada y ocupada por Sara Braun, inmigrante rusa, y su esposo José Nogueira, inmigrante portugués.

 

Palacio de Sara Braun en el centro de Punta Arenas 

Interior del Palacio Braun

Relojes de Sara Braun

La figura de Sara Braun es legendaria, oscila entre los méritos de ser una de las primeras mujeres empresarias que hizo poblar y producir mucha riqueza a las tierras patagónicas y fueguinas, y la culpa de ser una de las primeras mujeres etnocidas, que, en complicidad con el Gobierno Chileno, despojó al pueblo originario Selk´nam de sus propiedades en Tierra del Fuego, los mandó cazar inmisericordemente y peor que a animales; a los últimos los desplazó y llevó a conventos y a otras reservaciones, donde murieron víctimas de las enfermedades que les transmitieron, contra las que no habían desarrollado defensas.


Monumentos al pueblo Selk´nam

El etnocidio lo llevó a cabo Sara Braun y la gente que la acompañaba, en sólo treinta años, acabaron con el pueblo originario vivo más antiguo del mundo[1].

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El día 26, a las 7:00 horas, en transporte terrestre, partimos hacia Tierra del Fuego. Con todo y vehículo nos embarcamos en el Ferry que nos llevaría a territorio fueguino.

(DAR CLIC AQUÍ para mirar el Video del ferry)



En el ferry hacia Tierra del Fuego y gaviota

 

Después de dos horas y media de navegación marítima, desembarcamos en la provincia de El Porvenir, donde se han levantado varios monumentos en memoria del pueblo Selk´nam.

Entre símbolos selk´nam

Son impresionantes las praderas, las pampas y los desiertos de la Tierra del Fuego. Cuando la visiten no olviden mirar sus cielos.


Desierto, pampa y cielo fueguinos

 

En la Tierra del Fuego, por los fuertes vientos, no hay árboles, sólo pasto y hermosas flores que viven pegadas al suelo, no crecen, pues serían arrancadas por los ventarrones. 


Flores fueguinas

 

Bajo la administración de conservacionistas chilenas se encuentra una importante colonia del Pingüino Rey, a los que sólo pueden ver previa cita, por tiempo limitado y con ayuda de catalejos que allí proporcionan.

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Colonia de Pingüinos Rey

 

Recorrimos las carreteras de Tierra del Fuego y paramos en el poblado de Cerro Sombrero. En el trayecto vimos numerosos guanacos, que son una especie de camellos enanos, zorros grises, ñandúes, que son como avestruces pequeños, y zorrillos, uno de estos últimos se percató de nuestra presencia, nos desafió levantándose en sus patas traseras y amenazándonos con sus patas delanteras, este movimiento lo realizó en varias ocasiones, después se paró en cuatro patas, nos dio la espalda, levantó la cola y no sabemos si roció sus orines. Al ver que seguíamos en nuestro vehículo, retomó su camino.

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Guanacos salvajes


Llegamos al nuevo lugar de embarque, ya no fue el ferry, sino una barcaza la que nos regresó al continente. Una vez en tierra, condujimos dos horas y media hasta Punta Arenas. Nos acompañó una luna llena magallánica.

Luna magallánica

 

El día 27, a las 5:15 horas, partimos hacia la Cueva del Milodón y el Parque Torres del Paine.

En la Cueva del Milodón se encontraron restos de esta criatura hoy extinta, habitó en la Patagonia hace unos doce mil años, era un mamífero emparentado con los actuales osos perezosos, aunque de mucho mayor tamaño. Era depredado por la Pantera Patagónica.

Nos acercábamos al Milodón 

Cueva del Milodón 


Continuamos nuestra derrota, esta vez en pos del Parque Nacional Torres del Paine, donde pueden admirarse, sentirse y respirarse las cumbres nevadas de las montañas chilenas. Los picos característicos y más importantes de estos gigantes montañosos son tres, mismos que tienen forma de rascacielos o grandes edificaciones, de allí proviene su nombre.  

Torres del Paine, desde la carretera 

Arribo a Torres del Paine

 

La cascada, los lagos y las lagunas del Parque Torres del Paine también son exquisitos.

Cascada del Paine

Cascada de Torres del Paine 

Montañas nevadas del Paine

Nevados y lago 

Con la naturaleza páinica a la espalda 

En el espejo

En el Parque Nacional Torres del Paine

 

Unos días antes se había desprendido un témpano del milenario glaciar Grey y flotaba en forma de iceberg en uno de los lagos del Parque Paine. Tuvimos la oportunidad, que no es común, de estar cerca del témpano y tocar algunos de los bloques de hielo que había depositado en el lago.

 

Revisando el equipo

Con los nevados y el témpano a la espalda

Parte del milenario glaciar Grey a la espalda 

¡Un frío saludo! 

El milenario Grey nos regala una parte de él

Frente al gigante

 

En el Parque Torres del Paine no hay restaurantes, sólo algunas tiendas de frituras. Es recomendable que sus visitantes lleven sus propios comestibles y “bebibles”. Hay suficiente y eficiente servicio sanitario. Cerca de las diez de la noche volvimos a nuestro hospedaje.

 

En Punta Arenas a las diez de la noche aún hay luz del Sol. Oscurece a las once.

  

El día 28 volamos a la ciudad de Santiago, que es la capital de Chile. Sus museos más importantes, entre ellos el Histórico Nacional, al igual que el Museo Magallánico de Punta Arenas, se encontraban cerrados por los trabajadores que demandaban mejoras laborales. Visitamos el Museo Precolombino y quedamos gratamente sorprendidos con las piezas arqueológicas allí exhibidas. No conocemos colección igual. Las piezas corresponden a los pueblos originarios de América, anteriores a la llegada de los europeos. Algunas de las obras, como por ejemplo el Guardián, de México, se comparan con las mejores del mundo. 

Mudo elocuente testigo de la traición 

El Guardián

 

El día 29 visitamos la Universidad de Chile y su Centro de Derechos Humanos, donde se edita el Anuario de Derechos Humanos. Sostuvimos diversas reuniones de trabajo con varios de sus funcionarios, concretamos tareas que teníamos pendientes y acordamos promover proyectos conjuntos entre la Universidad de Chile y la Universidad Autónoma Metropolitana, con la intención de fortalecer la posición de todos los países latinoamericanos en el tema de los derechos humanos y, además, editar una revista latinoamericana. Nos mostraron su Sala de Litigación y nos explicaron cómo funciona.

La Universidad de Chile

 

El día 30 visitamos el Museo de Memoria y Derechos Humanos, en él se encuentran los mejores documentos del Golpe de Estado que sufrió, en 1973, Salvador Allende, Presidente Constitucional de Chile, a manos de las fuerzas armadas chilenas: marina, fuerza aérea y ejército. Asimismo, están registrados las desapariciones, las torturas, las vejaciones y los asesinatos cometidos por las fuerzas armadas en contra de la sociedad civil. 

Buscando a los hijos entre los “NN” del panteón. Memoria y Derechos Humanos

 

Ese mismo día visitamos el Palacio de la Moneda, que era la sede del Gobierno presidido por Allende, que fue bombardeado por la fuerza aérea, después de que los marinos se habían sublevado en Valparaíso, seguidos por los militares. ¡Una traición completa! por parte de las fuerzas armadas. A un costado del Palacio de la Moneda, precisamente en la calle Morandé, se encuentra una estatua de Allende y una placa, ésta fue inaugurada el mes de septiembre de 2023 y alude al asesinato de los funcionarios leales al Presidente, así como al hecho de que el cadáver de Allende salió por la puerta que lleva el número 80 de esa calle. 

El Palacio de la Moneda, hoy en día 

Monumento a Salvador Allende

En la esquina de Moneda y Morandé 

Por esta puerta salió el cadáver de Salvador Allende

El 1 de diciembre nos dedicamos a caminar por la ciudad de Santiago. En su zona centro volvimos a encontrarnos con muchas personas migrantes, a quienes observamos, como siempre que las vimos, en actitud de espera y sin causar problema alguno. En Punta Arenas y en Santiago nos advirtieron que nos cuidáramos en Santiago, porque ahí había aumentado la delincuencia a partir de la llegada de los migrantes, nuestra experiencia no mostró tal. Una vez nos sorprendieron y cuatro más intentaron hacerlo, en ninguna de ellas estuvo involucrada persona migrante alguna.

 

En otra Universidad chilena

 

El 2 de diciembre regresamos a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, también fuimos a la Pontificia Universidad Católica de Chile, paseamos por los barrios de Bellavista y Santa Lucía, regresamos al barrio bohemio de la calle Lastarria, donde volvimos a disfrutar de la exquisita comida y estupenda cerveza que sirven en el restaurante Liguria. 

No nos despedimos, sólo dijimos ¡hasta pronto!

 

Cenamos en nuestra habitación y organizamos las maletas, porque a las 5:30 horas del día siguiente, 3 de diciembre, pasaría el taxi que nos llevó al aeropuerto Merino Benítez, donde abordamos el avión que nos trajo de regreso a nuestro México “lindo y querido”.  

 

Patricia González Esquivel y Antonio Salcedo Flores

Estudiantes del Taller de Relatos, la Escuela de Cronistas y del Mtro. Martín Borboa, todos de Azcapotzalco. 

 

 



[1] Informe de la Comisión de Derechos Humanos y Pueblos Originarios, Santiago de Chile, año 2020.

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