EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES Y MÁS ALLÁ
EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES Y MÁS ALLÁ
Por Patricia González Esquivel y Antonio Salcedo Flores
Punta Arenas es una ciudad portuaria al final del continente americano, al término de la Patagonia chilena. Tiene enfrente a la Tierra del Fuego, entre una y otra, hace más de quinientos años, pasó la flota del Almirante Fernando de Magallanes, navegando la unión de los dos océanos más grandes del planeta, circunnavegando la Tierra, realizando una de las mayores proezas de la humanidad y descubriendo el estrecho que hoy lleva su nombre.
Estrecho de Magallanes desde la carretera
Después de alojarnos, fuimos a comer, son varios los restaurantes que sirven
comida patagónica, magallánica, austral o de la región, así la ofrecen, está
compuesta, principalmente, de merluza, centolla, cordero, vacuno, guanaco,
aves, verduras y pastas.
Restaurante Jekus
Comida patagónica: merluza, cordero y centolla
Por la tarde visitamos el Mirador de La Santa Cruz, desde donde observamos
la zona urbana, con los techos pintados de colores varios, las embarcaciones,
las empacadoras y, al fondo, esplendoroso, maravilloso, imperturbable, …, el ansiado
Estrecho de Magallanes.
Estrecho de Magallanes, desde La Santa Cruz
Estrella de orientación al frente, el Estrecho a la
espalda
En la noche caminamos hasta la costanera del Estrecho, ahí se encuentran
unas letras monumentales, una placa alusiva a los quinientos años del
descubrimiento y restos del ferrocarril que, a principios del siglo XX, llevaba
hasta los barcos los productos de la región y traía a tierra abastecimientos de
otras partes del mundo.
Costanera de Punta Arenas
El día 24 visitamos el Museo de la Nao Victoria, que exhibe una réplica de
la embarcación que conducía Magallanes, desde la que comandaba a la flota que
le quedaba, después de la traición de la Nao San Antonio, piloteada por un cobarde
capitán español, quien desertó, huyó con los alimentos de toda la tripulación y
regresó a España. En este museo hay réplicas de otras naves históricas.
Museo Nao Victoria
(DAR CLIC AQUÍ para mirar el Video de la Nao Victoria)
Por la tarde asistimos al Museo Salesiano, que refiere la historia de la
Patagonia y de la Tierra del Fuego. Nos impresionó su amplia y valiosa
exhibición de fotografías de las personas que integraban los pueblos
originarios de la región.
Loij, la última Selk´nam. Fotografía en el Museo
Salesiano
Familia Selk´nam. La más pequeña podría ser Loij.
Sara Braun en su palacio. Acusada por el etnocidio de los Selk´nam
Caminamos hasta la Plaza de Armas, en ella se encuentra un hermoso
monumento en memoria de Magallanes y de los pueblos originarios patagónicos y
fueguinos.
Monumento a Magallanes y a los pueblos originarios
chilenos. Plaza de Armas de Punta Arenas
El día 25, por los fuertes vientos y las condiciones climatológicas adversas,
la Capitanía de Puerto de Punta Arenas cerró la navegación, así que se
suspendió el viaje que teníamos planeado a la Isla Magdalena, también llamada
Fuerte Natural de los Pingüinos. Aprovechamos el tiempo para visitar el Museo
Castillo de Sara Braun.
Es una bella edificación de principios del siglo XX, construida y amueblada
al estilo europeo de la época. Fue ordenada y ocupada por Sara Braun,
inmigrante rusa, y su esposo José Nogueira, inmigrante portugués.
Palacio de Sara Braun en el centro de Punta Arenas
Interior del Palacio Braun
Relojes de Sara Braun
La figura de Sara Braun es legendaria, oscila entre los méritos de ser una
de las primeras mujeres empresarias que hizo poblar y producir mucha riqueza a
las tierras patagónicas y fueguinas, y la culpa de ser una de las primeras
mujeres etnocidas, que, en complicidad con el Gobierno Chileno, despojó al
pueblo originario Selk´nam de sus propiedades en Tierra del Fuego, los mandó
cazar inmisericordemente y peor que a animales; a los últimos los desplazó y
llevó a conventos y a otras reservaciones, donde murieron víctimas de las
enfermedades que les transmitieron, contra las que no habían desarrollado
defensas.
Monumentos al pueblo Selk´nam
El etnocidio lo llevó a cabo Sara Braun y la gente que la acompañaba, en
sólo treinta años, acabaron con el pueblo originario vivo más antiguo del mundo[1].
(DAR CLIC AQUÍ para ver el video de los monumentos)
El día 26, a las 7:00 horas, en transporte terrestre, partimos hacia Tierra
del Fuego. Con todo y vehículo nos embarcamos en el Ferry que nos llevaría a
territorio fueguino.
(DAR CLIC AQUÍ para mirar el Video del ferry)
En el ferry hacia Tierra del Fuego y gaviota
Después de dos horas y media de navegación marítima, desembarcamos en la
provincia de El Porvenir, donde se han levantado varios monumentos en memoria
del pueblo Selk´nam.
Entre símbolos selk´nam
Son impresionantes las praderas, las pampas y los desiertos de la Tierra
del Fuego. Cuando la visiten no olviden mirar sus cielos.
Desierto, pampa y cielo fueguinos
En la Tierra del Fuego, por los fuertes vientos, no hay árboles, sólo pasto y hermosas flores que viven pegadas al suelo, no crecen, pues serían arrancadas por los ventarrones.
Flores fueguinas
Bajo la administración de conservacionistas chilenas se encuentra una
importante colonia del Pingüino Rey, a los que sólo pueden ver previa cita, por
tiempo limitado y con ayuda de catalejos que allí proporcionan.
(DAR CLIC AQUÍ para ver el video de los pingüinos)
Colonia de Pingüinos Rey
Recorrimos las carreteras de Tierra del Fuego y paramos en el poblado de
Cerro Sombrero. En el trayecto vimos numerosos guanacos, que son una especie de
camellos enanos, zorros grises, ñandúes, que son como avestruces pequeños, y zorrillos,
uno de estos últimos se percató de nuestra presencia, nos desafió levantándose
en sus patas traseras y amenazándonos con sus patas delanteras, este movimiento
lo realizó en varias ocasiones, después se paró en cuatro patas, nos dio la
espalda, levantó la cola y no sabemos si roció sus orines. Al ver que seguíamos
en nuestro vehículo, retomó su camino.
(DAR CLIC AQUÍ para ver el video de la Estancia)
Guanacos salvajes
Llegamos al nuevo lugar de embarque, ya no fue el ferry, sino una barcaza
la que nos regresó al continente. Una vez en tierra, condujimos dos horas y
media hasta Punta Arenas. Nos acompañó una luna llena magallánica.
Luna magallánica
El día 27, a las 5:15 horas, partimos hacia la Cueva del Milodón y el
Parque Torres del Paine.
En la Cueva del Milodón se encontraron restos de esta criatura hoy extinta,
habitó en la Patagonia hace unos doce mil años, era un mamífero emparentado con
los actuales osos perezosos, aunque de mucho mayor tamaño. Era depredado por la
Pantera Patagónica.
Nos acercábamos al Milodón
Cueva del Milodón
Continuamos nuestra derrota, esta vez en pos del Parque Nacional Torres del
Paine, donde pueden admirarse, sentirse y respirarse las cumbres nevadas de las
montañas chilenas. Los picos característicos y más importantes de estos
gigantes montañosos son tres, mismos que tienen forma de rascacielos o grandes
edificaciones, de allí proviene su nombre.
Torres del Paine, desde la carretera
Arribo a Torres del Paine
La cascada, los lagos y las lagunas del Parque Torres del Paine también son
exquisitos.
Cascada del Paine
Cascada de Torres del Paine
Montañas nevadas del Paine
Nevados y lago
Con la naturaleza páinica a la espalda
En el espejo
En el Parque Nacional Torres del Paine
Unos días antes se había desprendido un témpano del milenario glaciar Grey
y flotaba en forma de iceberg en uno de los lagos del Parque Paine. Tuvimos la
oportunidad, que no es común, de estar cerca del témpano y tocar algunos de los
bloques de hielo que había depositado en el lago.
Revisando el equipo
Con los nevados y el témpano a la espalda
Parte del milenario glaciar Grey a la espalda
¡Un frío saludo!
El milenario Grey nos regala una parte de él
Frente al gigante
En el Parque Torres del Paine no hay restaurantes, sólo algunas tiendas de
frituras. Es recomendable que sus visitantes lleven sus propios comestibles y
“bebibles”. Hay suficiente y eficiente servicio sanitario. Cerca de las diez de
la noche volvimos a nuestro hospedaje.
En Punta Arenas a las diez de la noche aún hay luz del Sol. Oscurece a las
once.
El día 28 volamos a la ciudad de Santiago, que es la capital de Chile. Sus museos más importantes, entre ellos el Histórico Nacional, al igual que el Museo Magallánico de Punta Arenas, se encontraban cerrados por los trabajadores que demandaban mejoras laborales. Visitamos el Museo Precolombino y quedamos gratamente sorprendidos con las piezas arqueológicas allí exhibidas. No conocemos colección igual. Las piezas corresponden a los pueblos originarios de América, anteriores a la llegada de los europeos. Algunas de las obras, como por ejemplo el Guardián, de México, se comparan con las mejores del mundo.
Mudo elocuente testigo de la traición
El Guardián
El día 29 visitamos la Universidad de Chile y su Centro de Derechos
Humanos, donde se edita el Anuario de Derechos Humanos. Sostuvimos diversas
reuniones de trabajo con varios de sus funcionarios, concretamos tareas que
teníamos pendientes y acordamos promover proyectos conjuntos entre la
Universidad de Chile y la Universidad Autónoma Metropolitana, con la intención
de fortalecer la posición de todos los países latinoamericanos en el tema de
los derechos humanos y, además, editar una revista latinoamericana. Nos
mostraron su Sala de Litigación y nos explicaron cómo funciona.
La Universidad de Chile
El día 30 visitamos el Museo de Memoria y Derechos Humanos, en él se encuentran los mejores documentos del Golpe de Estado que sufrió, en 1973, Salvador Allende, Presidente Constitucional de Chile, a manos de las fuerzas armadas chilenas: marina, fuerza aérea y ejército. Asimismo, están registrados las desapariciones, las torturas, las vejaciones y los asesinatos cometidos por las fuerzas armadas en contra de la sociedad civil.
Buscando a los hijos entre los “NN” del panteón. Memoria
y Derechos Humanos
Ese mismo día visitamos el Palacio de la Moneda, que era la sede del Gobierno presidido por Allende, que fue bombardeado por la fuerza aérea, después de que los marinos se habían sublevado en Valparaíso, seguidos por los militares. ¡Una traición completa! por parte de las fuerzas armadas. A un costado del Palacio de la Moneda, precisamente en la calle Morandé, se encuentra una estatua de Allende y una placa, ésta fue inaugurada el mes de septiembre de 2023 y alude al asesinato de los funcionarios leales al Presidente, así como al hecho de que el cadáver de Allende salió por la puerta que lleva el número 80 de esa calle.
El Palacio de la Moneda, hoy en día
Monumento a Salvador Allende
En la esquina de Moneda y Morandé
Por esta puerta salió el cadáver de Salvador Allende
El 1 de diciembre nos dedicamos a caminar por la ciudad de Santiago. En su
zona centro volvimos a encontrarnos con muchas personas migrantes, a quienes
observamos, como siempre que las vimos, en actitud de espera y sin causar
problema alguno. En Punta Arenas y en Santiago nos advirtieron que nos
cuidáramos en Santiago, porque ahí había aumentado la delincuencia a partir de
la llegada de los migrantes, nuestra experiencia no mostró tal. Una vez nos
sorprendieron y cuatro más intentaron hacerlo, en ninguna de ellas estuvo
involucrada persona migrante alguna.
En otra Universidad chilena
El 2 de diciembre regresamos a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, también fuimos a la Pontificia Universidad Católica de Chile, paseamos por los barrios de Bellavista y Santa Lucía, regresamos al barrio bohemio de la calle Lastarria, donde volvimos a disfrutar de la exquisita comida y estupenda cerveza que sirven en el restaurante Liguria.
No nos despedimos, sólo dijimos ¡hasta pronto!
Cenamos en nuestra habitación y organizamos las maletas, porque a las 5:30
horas del día siguiente, 3 de diciembre, pasaría el taxi que nos llevó al
aeropuerto Merino Benítez, donde abordamos el avión que nos trajo de regreso a nuestro
México “lindo y querido”.
Patricia González Esquivel y Antonio Salcedo Flores
Estudiantes del Taller de Relatos, la Escuela de Cronistas y del Mtro.
Martín Borboa, todos de Azcapotzalco.