(OVMI) OBJETO VOLADOR MUY INAMORADO
(OVMI) OBJETO VOLADOR MUY INAMORADO
Por Martín Borboa Gómez
AZCAPOTZALCOGRAFÍA.
Hace 25 años
hubo un suceso sin daños
sin complejos tacaños
ni aspavientos mundanos.
El 14 de febrero del año dos mil
un platillo volador se dejó venir
desde lejana galaxia vino hasta aquí
y de eso amigos, les quiero decir
que la misma policía no me dejará mentir
que el platillo bajó, para luego partir.
Durante una noche y madrugada
un ovni cruzó el espacio hecho la fregada
para venir a la azcapotzalca morada
y dejar su presencia registrada.
En el patio de un centro de estudios
Un platillo volador luminoso
bajó sin muchos preludios
con un rayo de luz muy hermoso.
La persona que vigilaba la escuela
haciendo el papel de veladora,
se sintió como en una novela
ante la escena estremecedora
Nadie sabe cuánto duró la mirada
entre seres de galaxias vecinas
vigilante de escuela maravillada
navegante desde su extraña cabina.
La figura volante arriba quedó suspendida
a un metro del nivel del suelo
la vigilante, anfitriona sorprendida
no creía lo que bajó del cielo
Un flechazo de atracción potente
se apoderó del verde piloto
y atravesó a la vigilante
enamorándose uno del otro.
Fue un catorce de febrero
día universal del efecto de Cupido
¿les dice algo esa fecha? ¿sinceros?
¿o requieren explicación por escrito?
No importa si atraviesas el universo
para saludar a tu muy amada
no importa si se lo dices en verso
lo importante es que esté enterada
“Que la amas
que la extrañas
que vienes a decirle
aun de madrugada,
que en todo el universo
es ella que en tu corazón manda”.
Hubo suspiros
entre piloto y vigilante
hubo zafiros
en lágrimas brotantes
Un beso enviado con la mano
un “adiós, vuelve pronto mi amor”
un romance desde un sitio lejano
un “te espero, apresúrate por favor”.
La nave se alejó velozmente
sobrevolando Granjas y Camarones
perseguida por patrullas y agentes
que creían ver alucinaciones
El platillo abandonó Azcapotzalco
y se fue hacia la Gustavo A Madero
después todo fue un arrebato
sin definir bien su paredero.
Policiaca información fue acumulada,
la vigilante su versión había dictado,
pero horas antes la afortunada
su corazón al piloto había entregado.
Cada año en Azcapotzalco los textos
recuerdan un avistamiento,
pero quien bien se fija en los hechos
reconoce el enamoramiento.
Cruzar el universo para expresar
“mi amor, lo eres todo para mí”
en la tierra solo esperar
“mi destino está junto a ti”.
Esa nave que escapó
de la policía…
en verdad iba vacía.
Ese piloto que saltó
de la nave…
si lo sabe.
Ese Azcapotzalco
donde se enamoraron…
ahí familia fundaron.
Cada 14 de febrero
se les recuerda con esmero
pues hubo esfuerzo sincero
y hay amor duradero
si el otro en el corazón, es primero.