HORMIGA EXPLORADORA
HORMIGA
EXPLORADORA
AZCAPOTZALCOGRAFÍA.
DEDICATORIA
Afectuosamente,
La Literatura.»
EL LIBRO
Es un
ensayo-cuento que condensa lo mejor del humor y de la poesía de su autor. Fue
publicado en 1992 y pronto se convirtió en un fenómeno editorial.
El 13 de
noviembre de 1998 en un feliz reencuentro con una exalumna de ruso de la Ciudad
de México me compartió el libro, lo cual me llevó, obligatoriamente a su
lectura.
CARACTERÍSTICAS
Título: Como una
novela.
Autor: Daniel
Pennac.
Formato: 12X18 cm
Espesor: 1 cm
Páginas: 168
Editorial: Grupo
Editorial NORMA.
Serie: La pequeña
biblioteca.
Traducción: Moisés Melo.
«No es mi
intención ni resumirlo ni dar una síntesis del mismo, sino simplemente
compartir los derechos imprescindibles
del lector, consignados en la contraportada, y que resultan muy a propósito
de los fines para los talleres de lectura como lo fue la “Hormiga misteriosa”, o, lo es hoy la “Hormiga Exploradora”.
1. El derecho a no
leer.
2. El derecho a
saltarse páginas.
3. El derecho a no
terminar un libro.
4. El derecho a
releer.
5. El derecho a
leer cualquier cosa.
6. El derecho al bovarismo [estado de insatisfacción
crónica], enfermedad textualmente transmisible.
7. El derecho a
leer en cualquier parte.
8. El derecho a
picotear [leerlo de forma no lineal, saltando entre páginas o capítulos,
disfrutando de pequeños fragmentos sin seguir el orden tradicional].
9. El derecho a
leer en voz alta.
10.
El
derecho a callarnos.
En
la práctica, cuando me dispongo a leer un libro nuevo desconocido, elegido al
azar entre los estantes de la Biblioteca pública “Fray Bartolomé de las Casas”, (ubicada en Azcapotzalco, Cdmx) opto por la página correspondiente a las dos últimas cifras de mi año de
nacimiento (53), hojas más, hojas menos, dependiendo si se trata del inicio de
un capítulo. Esto, es cuando la lectura en voz alta se hace en presencia de los
demás participantes del taller en cuestión y, leemos un par de páginas.
Pues,
bien, aprovecho el espacio para explicar el por qué yo denominaba “Hormiga exploradora”.
Aunque
se trata de un adjetivo, también se
usa como sustantivo. La hormiga que
explora, recorre lugares o libros, los lee, los recomienda, se inspira en ellos
para múltiples fines como preparar relatos, ensayos, poesías. Si los lee en un
idioma extranjero, se ve en la necesidad de traducir sus apuntes o los textos
completos. Los libros de su elección pueden ser en los temas más increíbles,
como es el caso de “Como una novela”.