LIBRO Y PASEO, SAN MARTÍN XOCHINAHUAC
LIBRO Y PASEO, SAN MARTÍN XOCHINAHUAC
Por Ana María García Alvarado
AZCAPOTZALCOGRAFÍA.
Un libro tiene la
virtud de llevarnos en sus líneas a conocer de amor, odio, aventuras e historia
de un lugar o suceso especial.
Cuando leemos crónicas
de pueblos o barrios, se nos menciona de su fiesta patronal, de su historia y
tradiciones. Sin embargo en la publicación de “Mi Bello San Martin Memoria histórica”
(trabajo de Ma. Francisca López Suarez como Compiladora) es diferente, ya que
son los pobladores quienes nos cuentan su vida y amor por ese lugar tan
significativo en su corazón. Esto lo podemos ver en frases como la de Doña
Carmen Ortiz, refiriéndose a su rosa de castilla que conserva aún, " Esa
rosa sigue viva - nos dijo- como los recuerdos que nunca se secan".
Otros nos piden
amar su tierra, su gente y su historia, solo así podemos seguir teniendo un
compromiso para toda la comunidad.
Muchas veces la
lectura de un libro me motiva a ir y conocer el lugar, de recorrer sus calles y
comprobar si aún se puede ver algunos de los sitios que en ellos se narran y
ver las modificaciones que con el tiempo se han presentado.
Lo anterior me
pasó con esta publicación que pude conocer gracias a que Francis ( su
compiladora) facilitó un ejemplar a fin de leerlo, en el taller de lectura
"Nos gusta leer" que se realiza todos los jueves de 16.00 a 18.00 en
la biblioteca Fray Bartolomé de las Casas (la cual cumplió 100 años el pasado
19 diciembre del 2025).
Lo más
significativo de la lectura de esta publicación, es que está enriquecida por
muchas fotografías que nos cuentan a su manera la historia del lugar. Muy
valiosa fue la asistencia al taller de lectura de algunas de las personas que
aparecen en las fotos, de la mencionada publicación. Mostrando un apoyo total a
Francis no sólo en proporcionar información, fotos, también en apoyarla en la
presentación del libro en los diferentes lugares y eventos culturales y no únicamente
de Azcapotzalco.
Su trabajo impreso
ha creando un precedente en la alcaldía Azcapotzalco, por la publicación de
memoria escrita de un pueblo originario. (Este lugar, cuenta ya con dos
publicaciones).
Conocí de San
Martin Xochinahuac, en los días de su festividad, tanto de su santo Patrón, así
como en el día de muertos. Sin embargo a la lectura de este libro, despertó la
curiosidad de algunos de los asistentes al taller entre ellos los cronistas
Martina Rodríguez García y Martin Borboa a recorrer el lugar, así que
programamos esta visita.
La cual fue muy
productiva.
Ya que fuera de
la festividad, de los puestos de comida y de la feria, la calle vuelve a su
cotidianidad, el tráfico antes limitado por su cercanía a la feria, después ya fluye
constante.
Recorrer el lugar
y observar los lugares que se mencionan en las crónicas de estas memorias
históricas, motivan otras letras.
Existe un pequeño
jardín cerca del templo que me encantó, en él vemos aspectos de la comunidad a
lo largo de su historia.
Su glifo, el tren, los lavaderos, los
hallazgos de un gigante, los equipos de fútbol, actividades que unen al pueblo,
que le dan identidad y orgullo al lugar.
Ese día también
visitamos el panteón de San Martín Xochinahuac, cuya existencia es la prueba de
que la organización de un pueblo es determinante para seguir adelante. Algunas
tumbas siguen adornadas desde el dos de noviembre, les colocaron rehiletes unos
se movían y otros no .... raro ¿no?. No había mucha gente, de hecho éramos los
únicos visitantes.
Definitivamente
San Martin Xochinahuac, es privilegiado con grandes vías de comunicación y
trasporte, cerca de metro Aquiles Serdán, Tezozómoc, Rosario, colectivos.
Con jardines, una
instalación de Pilares, fábrica como la Andrea y una de las principales plazas
de comerciales de Azcapotzalco cercanas.
Un lugar moderno,
con gran historia donde sus habitantes luchan para conservar sus bellas
tradiciones.