UNA AMIGA, UN RUBÍ
UNA AMIGA, UN RUBÍ
Por Virginia Hernández Vázquez
No tenía ni una amiga
Hasta que alguien dijo “hola”
La suerte que conmigo fría
Hizo a alguien llegar un día
Nos miramos con timidez
Ya nos habíamos conocido
No sabía que nuestro ser
Quedaría por siempre unido
Ha pasado media vida
Desde que somos hermanas
Cuando estamos deprimidas
Y cuando estamos enojadas
Hemos compartido tanto
Malo, bueno, triste y feliz
Nos oímos en el llanto
Curamos cada cicatriz
A veces nos regañamos
Con el corazón en la mano
También nos aconsejamos
Aunque casi siempre en vano
Nos han roto el corazón
Y nos hemos enojado
Y en cada una emoción
Nos tenemos a un lado
Sabemos cuando callar
O Solo darnos un abrazo
Con promesas en el mar
Siempre tomarnos la mano
Amiga, sabes que estaré aquí
Hasta que Dios lo permita
Y si lo quiere seguiré ahí
Hasta que sea muy viejita.