CRÓNICAS CAFÉ
CRÓNICAS CAFÉ
Por Martín Borboa Gómez
Este conveniente café se encuentra en Valentín Gómez Farías 41, esquina con Sadi Carnot, en la Colonia San Rafael, alcaldía Cuauhtémoc, Cdmx.
El nombre me parece grandioso, y aunque en mis visitas aun no he podido averiguar el misterio de la razón del nombre, he comprobado que su panadería es d-e-l-i-c-i-o-s-a, sus bebidas muy ricas, y los títulos de sus platillos, muy ingeniosos.
Cada vez me he tomado un “Sol narrado” (café espresso con jugo de naranja) muy fresco y de gran sabor.
Tienen por ejemplo “Crónica sumergida” (affogato), “Capítulo dorado” (Golden milk), “Final feliz” (Chocolate), “Crónicas de oriente” (Chai clásico), “Café del lector” (americano), “Dulce acento” (Caramel macchiato), “Verso cítrico” (limonada o naranjada), etc.
En la fotografía, se ve una repisa, y en ella tienen libros, puedes tomar uno y dejar uno, tipo trueque.
Claro que también tienen alimentos preparados.
Y de su pan, el cuerno está tan bueno que así solito es suficiente para disfrutarlo despacito, quitándole -saboreando- las capas de crujiente exterior y suave interior.
También el nido de guayaba es estupendo. Grandioso relleno. El día que vendan únicamente la preparación de esa fruta como conserva o mermelada, será un productazo digno de regalo de Navidad.
Les deseo buenas crónicas, en un agradable sitio, con grandes sabores.
Crédito de imagen Martín Borboa Gómez
😃
En febrero del 2026, hubo un acontecimiento cerca de mi casa (en Azcapotzalco), que se venía fraguando desde finales del 2025, y como pude hacer unas fotografías, armé una breve crónica al respecto: fue el cierre de una librería, en un local en donde ahora opera una tienda. Ya que al inicio de todo este texto, estuve hablando de un espacio llamado "Crónicas café", se me ocurre hacer referencia a una crónica reciente. PARA VER DAR CLIC AQUÍ
No quisiera ponerme a fotografíar todo lo que me rodea por si un día lo venden, lo cambian, lo mueven, lo pintan, etc. Pero el cierre de esa librería me hizo pensar en ello. Y si lo hago, esas imágenes, siempre podrán formar parte de una crónica oral o escrita que luego explique la transformación de una zona. De modo que las imágenes y las notas que uno pueda guardar al respecto (fechas, referencias, etc) serán una mina informativa en el futuro, quizá, nada lejano.